El papa Francisco ofició la Misa de Gallo y pidió “cultivar la justicia”

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El Sumo Pontífice instó a los católicos a tener “un comportamiento sobrio”, durante la homilía pronunciada en las vísperas de la Navidad en la Basílica de San Pedro, en el Vaticano

El papa Francisco celebró la Navidad con la Misa de Gallo en el VaticanoEl papa Francisco celebró la Navidad con la Misa de Gallo en el VaticanoCrédito: AFP

Durante la Misa de Gallo en la víspera de la Navidad, celebrada en la Basílica de San Pedro en el Vaticano, el papa Francisco llamó a los católicos a “cultivar la justicia” y a ser “sobrios”.

 

“En una sociedad frecuentemente ebria de consumo y de placeres, de abundancia y de lujo, de apariencia y de narcisismo, Él nos llama a tener un comportamiento sobrio, es decir, sencillo, equilibrado, lineal, capaz de entender y vivir lo que es importante”, señaló el Sumo Pontífice, fiel a su estilo claro y directo de hablar.

 

Durante la solemne homilía, de la que también formaron parte un centenar de prelados y a la que asistieron cientos de peregrinos y religiosos, Francisco habló sobre uno de los grandes males de la sociedad moderna: la indiferencia.

 

“En un mundo a menudo duro con el pecador e indulgente con el pecado, es necesario cultivar un fuerte sentido de la justicia, de la búsqueda y de poner en práctica la voluntad de Dios”, recalcó.

 

“Ante una cultura de la indiferencia, que con frecuencia termina por ser despiadada, nuestro estilo de vida ha de estar lleno de piedad, de empatía, de compasión, de misericordia, que extraemos cada día del pozo de la oración”, agregó.

 

 

Francisco pidió a los católicos que cesen de sentir “miedo y temor” y calificó a Jesús como el “príncipe de la paz”.

 

“Que, al igual que el de los pastores de Belén, nuestros ojos se llenen de asombro y maravilla al contemplar en el Niño Jesús al Hijo de Dios”, concluyó.

 

 

El Sumo Pontífice, de 79 años de edad, llegó hacia las 20:30 GMT a la basílica para oficiar la tradicional misa, que duró casi dos horas. Se lo vio pálido y con la voz baja, tras sufrir en los últimos días una fuerte gripe con mucha fiebre.

 

Durante el oficio, el Papa explicó el significado del nacimiento de Jesús para los cristianos.

 

Al término de la eucaristía, depositó la imagen del Niño Jesús en un pesebre instalado dentro de la basílica.

 

La misa comenzó con el canto de “Gloria”, y las campanas de San Pedro repicaron para anunciar el nacimiento del Niño Jesús.

 

Francisco impartirá el viernes 25 la bendición navideña desde el balcón de la Basílica de San Pedro y divulgará su mensaje “Urbi et Orbi”, con el que los papas suelen clamar por la paz en el mundo.

 

Esta bendición, que sólo imparte en Navidad y Semana Santa, estará acompañada por el mensaje de la Jornada Mundial por la Paz, que se celebra el 1 de enero, durante la cual suele rogar por el fin de las guerras.


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